viernes, junio 10, 2016

Sabores Urbanos, Metepec. Hot-Dog Estilo Sonora.

@Elchorizodelmal

Hay quien dirá que un hot dog es cualquier cosa, pero simplemente existimos otros  quienes ante el hallazgo de uno bien hecho, se regocijan. Aunque en realidad su sencillez es parte del encanto. Pero para hacer de un producto tan común una explosión de sabor, los sonorenses se pintan solos.  Estas delicias, se caracterizan por tener como base un pan casero y firme, y ya desde ahí el sabor está marcado. La cebolla morada bien picada, la salsa huichol y el guacamole son comunes sazonadores en esta preparación, pero para nada los únicos.

En avenida tecnológica, Metepec, existen varios exponentes de estos típicos acompañantes nocturnos. Muchos cumplen su función, otros definitivamente no logran vender algo bueno, por mucho que tengan mayor infraestructura y marketing. Uno se destaca de entre todos ellos, en la esquina de la calle 5 de febrero. No tiene un gran nombre, ni grandes anuncias, baño o lugar para sentarse e inclusive es un puesto sin mayor arreglo, cosa que creo lamentable. Lo que si tiene es un producto de calidad. Unos auténticos “estilo sonorense” (y que si agregarán a su carta el popular chili- dogo lograrían cerrar mejor el concepto),  que pueden ser acompañados por el guacamole característico, salsas distintas, tocino, entre otras muchas opciones. La atención  es agradable y amena. La calidad de la salchicha y los ingredientes adicionales se notan a simple vista, y se prueban al primer bocado.  A pesar de que es un carrito, la pequeña instalación está limpia. No es tan fácil de localizar, no es vistoso, lo que tienes que buscar para llegar es un anuncio que informa lo que vende, tal cual: Hot-Dog Estilo Sonora. Este local se merece difusión, y que pronto se amplíe. Y la cordial invitación está hecha.    

viernes, junio 03, 2016

Sabores Urbanos, Toluca. El Tejaban.


Sabores Urbanos, Toluca. El Tejaban.
@Elchorizodelmal
Hoy quiero invitarlos a conocer un lugar íntimo, un rinconcito en el centro de Toluca, en la calle Josefa Ortiz de Domínguez, en el número 314. Este lugar tiene un diseño peculiar, y su nombre le va a las mil maravillas. Un tejaban se define por el diccionario como: Construcción rústica y pobre, generalmente de techo de teja. Aunque regularmente, se le suele relacionar con una zona externa de algunas casas, donde bajo la protección de un techo conviven familiares y amigos. Pues sin ir muy lejos este restaurante es las dos cosas,  es rustico, es techo, es reunión, es calidez.   

Al llegar, lo primero a relucir es la atención. El dueño te recibe con gran cortesía, y el mismo, pasea continuamente para estar al pendiente de las necesidades de los comensales. Los meseros no se quedan atrás, su atención es cálida y familiar. Los clientes que van llegando denotan el aprecio por todo el personal, lo que te hace sentir muy cómodo, y rápidamente te hacen sentir igual. Quisiera decir que la comida es de diez, pero ciertamente tiene detalles como el sabor de algunas salsas y un café con más cuerpo que hubieran hecho de esta experiencia…una perfecta. Aun así, si hablo de ellos es por muchas otras cosas, por ejemplo: los precios. Los desayunos rondan los noventa pesos e incluyen jugo o fruta y café o té. En general equitativo a lo ofrecido. Los tiempos de servicio son de buenos a excelentes. La carta es amplia, pero si no te hayas rápidamente, tus dudas serán resueltas y habrá muchas sugerencias explicadas. Las opciones para sentarte van de una zona rustica con adobe, madera e iluminación a una zona externa con jardín, sombrillas y plantas cuidadas. Por dentro un salón retro y por fuera un jardín de casa.  La sobremesa se invita sola, y las opciones para acompañarlo las hubiera preferido mejor estudiadas. Si eres quisquilloso con la comida, no será tu lugar. Si buscas un lugar con calidad media-alta en producto, lo será. Abierto de 9:30 a 5:30, de lunes a viernes, te recibirá El tejaban.  

jueves, mayo 26, 2016

Sabores Urbanos, Metepec: Santo Toro.

Sabores Urbanos, Metepec: Santo Toro.
@Elchorizodelmal
Un corte de carne y el  olor que desprende, siempre despierta una sensación primitiva en nosotros. Y aunque últimamente la tendencia es al vegetarianismo, y existen sabores únicos en este ramo, las propiedades de los sabores por mucho que se intenten igualar, nunca o casi nunca son comparables. Esta vez conocimos “El restaurante Santo Toro”.

Compitiendo con otras infraestructuras restauranteras, cara a cara, de mayor pomposidad, pero no de mayor calidad, nos encontramos con este pequeño lugar en la Avenida Las torres, entre Adolfo López Mateos y Tecnológico, enj Metepec. Ciertamente de lo primero que debo escribir es sobre el servicio, su amabilidad y de lo bien capacitados que están, pues resolvieron toda duda. La carne en cuestión es jugosa y la preparación es óptima, el marmoleo es regular, las porciones son grandes, y el precio en comparación al producto no es elevado. La variedad va desde cortes esenciales a hamburguesas de rib-eye, sirloin, arrachera, costillas a la BBQ, entre otros. Sin embargo, mucho se agradecería algún platillo para picar, mientras esperas. Debo agregar que no es un lugar para ir con prisas, sobre todo, por el tiempo de preparación. El lapso entre pedido y servicio es de veinte minutos aproximadamente. El precio de las entradas, creo, podría ser más económico, y ajustar un poco el costeo en sentido de ofrecer mayor variedad. En el caso de las bebidas, el precio es ecuánime, siendo  muy accesibles, aunque hace falta la venta de vino por copa, esencial para el deguste. El horario me decepcionó un poco, pues abren de la una a las nueve de la tarde; viernes y sábado a las nueve y media, descansando lunes. Así pues, llegamos al ambiente, el cual es cálido, logra la sensación de parrillada y de ambiente familiar. El gasto por persona gira entre los doscientos y doscientos cincuenta. El lugar, simplemente, merece ser conocido por los carnívoros, aunque hay opciones en el menú, como ensaladas y pescados para los que no son tan fans de la carne, y compartan un buen momento. 

jueves, mayo 19, 2016

Sabores urbanos, Toluca: Enchiladerias México.

Sabores urbanos, Toluca: Enchiladerias México.
@Elchorizodelmal
Llega pronto a esta columna, uno de los platillos símbolos de la gastronomía mexicana: Las enchiladas. Platillo que se caracteriza por su versatilidad, y el cual no sólo puede cambiar en su sazón y preparación por razones de zona geográfica, sino hasta por la creatividad aplicada del cocinero o la falta de ésta. Así pues, en las enchiladas hay tendencias e imaginación, y no reglas establecidas.

 El lugar que visité esta semana fue uno especializado en hacer de este platillo, tan común, un integrante que pretenden pertenezca a la comida rápida, gracias a su sistema automatizado de preparación y rapidez. Ubicado en avenida Morelos esquina Villada, Toluca Centro. Este lugar nos recibe con un excelente servicio de meseros y un ambiente bastante bien cuidado. El sabor de las salsas es variado, simple y con buen producto, la sazón o picor depende del gusto de cada uno de los comensales, pero con treinta variedades de sabores muy probablemente hallaras la que se ajuste a ti. Sus productos extras son también una razón para conocer el restaurante, pues las aguas a base de pulpa y sus postres, como su flan ganador de concursos, valen la pena. Los sabores que nos ofrecen son ya conocidos, y la verdad seria bueno probar algunos nuevos productos únicos de la casa, para que este lugar se consolidara con sabores de su autoría. Actualmente tienen dos sucursales, y la otra está ubicada en Calle: General Francisco Murguía °16 Poniente, Toluca de Lerdo, aunque actualmente se encuentra en remodelación. Abren de las diez de la mañana a las siete de la tarde, de lunes a sábado – faltándoles un día importantísimo de convivencia familiar, que es los domingos−. Los precios en relación producto y calidad son equilibrados y justos, rondando el gasto por comensal de sesenta pesos, sin postre. Si el antojo es de enchilada, sentarte, convivir, ser atendido rápido y bien, probar ricas aguas o postres, este lugar es una gran opción. Comida rápida mexicana, hecha en Toluca. Enchiladerias México.

domingo, mayo 15, 2016

Sabores Urbanos, Toluca: El Zarandero.

Sabores Urbanos, Toluca: El Zarandero.
Del chorizo del mal
La comida urbana es aquella que se caracteriza por tener su origen en algún mercado, esquina o a la orilla de una baqueta. Son pues, aquellos sabores en los cuales tenemos, cierta, nostalgia arraigada. Es el caso de los tacos, tortas, enchiladas, chilaquiles, y muchos otros. La tendencia de revolucionar lo ya acostumbrado en estos sabores, es lo que busco explorar en esta columna. Sí hablar de tacos, sí de tortas, pero sobre todo, de la reinterpretación, lo bien hecho o la evolución de lo ya conocido. Como amante de la comida, lo más importante es compartir con los demás aquellos descubrimientos culinarios que valen la pena.
Del primer lugar urbano que voy hablar será “El Zarandero”. Un pequeño local en el centro de Toluca, que ofrece tacos, de mariscos. Este concepto, si bien no es nuevo, sí que lo es en la zona. El lugar tiene un área interna con el estilo puro de una marisquería urbana; y externa, la cual se presta para disfrutar de amigos y cervezas. Cuentan con una pequeña carta, pero efectiva, que está compuesta de tacos de  camarón, pulpo, marlín, coctel de camarón, empanadas, entre otros, siendo su fuerte lo obvio.  A pesar de estar ubicado en una calle transitada como es Lerdo (288 Col. Centro), el lugar se siente algo escondido, y el llegar a éste se antojaría, menos complicado. El sabor de los tacos se compone de sencillez y buen producto; eso se agradece. Los precios rondan los setenta pesos, dos tacos con bebida, y los cien para los que lleguen con un hambre de miedo. Como bien dije anteriormente, es un lugar juvenil, el servicio es amistoso,  por lo que no espere meseros capacitados ni ser atendido con fanfarrea restaurantera. El horario para mi gusto debe de ampliarse, pues abren de las once de la maña a las siete de la tarde, cerrando los lunes. Es un lugar recién salido del empaque, con menos de tres meses en nuestra fría ciudad. Listo para  convertirse en un clásico, para el goce y disfrute de los amantes de esa combinación tan sabrosa, que es una “fría” y mariscos, en la presentación que tanto preferimos.

martes, noviembre 17, 2015

Pelibro: Las raíces de los dioses.

Pelibro: Las raíces de los dioses.
Luis de reyes 
@Unpoemaundia


Alguna vez fue tendencia el interés por los pueblos indígenas de nuestro territorio mexicano. Los intelectuales, académicos e investigadores voltearon su mirada y sus esfuerzos a comunidades olvidadas e hicieron que muchas personas también tomaran conciencia de éstas. El dedicar, por ejemplo, una mirada científica social a ciertos entornos de dudosa civilización para algunos, es entonces una manera realista y noble de retratar una sociedad desde sus raíces. Pues en todo caso ¿De qué habla una civilización incapaz de reconocer la naturaleza de su pasado, lejos de las figurillas que nos venden afuera de los museos, las cuales regateamos sin miramientos?

Francisco Rojas Gonzales formó parte de un grupo activo y conocido de referentes nacionales quienes dejaran aportaciones culturales y sociales, que hasta ahorita muchos logran reconocer  por sus obras, debido que formaron parte de lecturas de rigor en algunas escuelas en los años ochenta  y principios de los noventas (y se rumora que aun anda rondando por algunas escuelas), cuando todavía había un interés  realista, de fomentar la lectura. Este etnólogo originario de Guadalajara llevó a la conciencia de muchos mexicanos de la época  (y que poco a poco son menos los enterados)  los usos y costumbres de los pueblos indígenas de una manera que combinaba la seriedad de la ciencia social y la versatilidad de la herramienta literaria para enviar un mensaje, el cual retrataba no solo las numerosas decadencias sino también las riquezas tangibles e intangibles de un extracto social sometido a múltiples pruebas de sobrevivencia impuestas por su acechador número uno: México. Y lo hizo con maestría. Si alguien quisiera tener como referencia el estilo de trabajo pulido de la observación étnica para pasarla al papel, a manera de cuento o novela, podría limitarse a este maestro, quien fuera escritor y guionista.   

Raíces es una película basada en el cuento, del etnólogo antes mencionado, y la cual no es digna de mencionar sólo por su ingeniosa adaptación al cine, pues también cuenta con un  detrás de cámaras que envuelve el hecho de ser competitiva ante los monopolios de medios de comunicación mexicanos, logrando dar batalla pese a su bajo presupuesto, y la participación actoral de miembros de colectividades autóctonas retratadas en las historias, dándole así un valor agregado. Los cuatro cuentos tomados para el filme resumen la idea general de “El Diosero”, pero la lectura alcanza sensibilidades que puedes saborear en situaciones únicas expresadas en la narración. La producción de Benito Alazraki queda cual recomendación a discreción, pues su inminente propensión al drama telenovelesco limita la explosión objetiva y artística que se pudo haber alcanzado en esta obra. Por otra parte queda como invitación para el cuento, que si alcanza un estatus de destreza para la posteridad.    

Les dejo las ligas del filme y el cuento.

miércoles, septiembre 23, 2015

Entre tu arte y mi arte

 Me llamo también… Hokusai y Christian

 ¿Quién es Hokusai? y te respondo sencillamente esta pregunta, ahora, pues es el autor de obras que sin dudar hallarás en el baúl de tu subconsciente. Bajo la ola de Kanagawa, por ejemplo, es una pintura que en cuanto la googles y la visualices, sabrás que ya rondaba entre el polvo de tus apreciaciones artísticas, por mucho que sean escazas. Es también una ventana hacia el mar, las olas, el monte fuji y personajes de  leyendas. Y aunque  la primera pregunta tiene como fin la orientación a la pregunta principal, lejana pero cierta, pregunto ¿Quién es Christian Peña? Si no has escuchado hablar de Christian peña, no te preocupes, eres del  más del 99% de la población que se está perdiendo el acontecer contemporáneo artístico (y este dato estadístico esta tomado de mi precisión contando datos inciertos, pero probables). Y debo de reconocer que no es cosa de mi basta erudición artística ─y por supuesto que es ironía─ el saber de lo que se hoy y que les comparto aquí. Christian dejó rastros de miga para quien se diga le guste, un poquito, la poesía. No seré complicado en este punto, pues de hecho comencé a notar en este nombre varias alusiones y reconocimientos alrededor de su trabajo. Así pues me tome a la tarea de buscar quien era este ganador del Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 2014, y otros, varios más. Me fue difícil encontrar su obra, a pesar de que me acerque a varias librerías en las cuales, se encontraban rondando sus pasos, contribuciones y creaciones. Por fin di con él, bajo pedido, claro. Mi dificultad en la búsqueda provocó en mi dos cosas, escepticismo para leerlo y ansiedad. Estos dos elementos, en una mala obra, hubiesen provocado un pésimo criterio y las ganas de releerlo como una hazaña imposible. La cruda verdad es que  si no me la pasó en este sencillo artículo lanzando menos rollo y más flores es porque no es mi estilo. Mi sorpresa es mucha, mi ensimismamiento con su obra es de dar pena, pues peña no ronda lejos de mi edad y ciertamente su obra invita al celo creativo. “Me llamo Hokusai” es el nombre de la obra a la que me acerque porque si, y en donde se puede identificar una generación. No exagero, y no veo razón para hacerlo. Hablo de una exposición de verso libre, de prosa propia e impropia capaz de transportarte a empatías vividas por este poeta atreves de otros artistas, explorando los grabados en xilografía o madera, los cuales son punto de partida para exploraciones hambrientas que van desde las noticias de un día en el hospital, la película con presagio, las memorias infantiles, las notas científicas y otras voces íntimas y arquetípicas. Me llamo… es la introducción, nada discreta, de variadas experiencias y de un experimento poético bien logrado. Este libro es una sorpresa, bella para variar.